31 años después de que Shigeru Miyamoto y Takashi Tezuka crearan una de las mejores sagas de videojuegos, llega a nosotros ‘The Legend of Zelda: Breath of the Wild’ de la mano de Nintendo Switch, lo que nos da una gran primera impresión.

Ciertamente se trata de uno de los juegos más esperados en los últimos años y si no has tenido la suerte de probarlo, hoy te contaré todo sobre ‘The Legend of Zelda: Breath of the Wild’.

Zelda

Un mundo con mucho por explorar

Esta fantástica historia comienza con Link despertando de un sueño de cien años, donde se da cuenta que el mal gobierna Hyrule y es su deber cambiar el destino de este reino. Desde el inicio el juego comienza rompiendo esquemas, hasta el punto en el que podemos afirmar que es el Zelda menos Zelda de toda la saga, aunque parezca extraño.

Y es que esta nueva versión es un sandbox, lo cual fue un reto para Nintendo pero que supieron enfrentar y vencer. La libertad de acción que te otorga el juego va desde el primer minuto de juego, y las opciones son infinitas, dejando a un lado la obligación de seguir el orden de la historia, puedes salir del camino y explorar más allá del horizonte.

Mayor realismo en la jugabilidad

The Legend of Zelda: Breath of the Wild deja atrás el esquema de juego de sus antecesores donde todo consiste en ir de un lugar a otro hablando con personas de las aldeas y ver crecer el césped. En esta entrega de la saga el simple acto de correr, nadar o escalar implica un coste que se determina por un medidor de resistencia.

En entregas anteriores la salud de Link se medía por cierta cantidad de corazones, aquí no visualizaremos el indicador de resistencia en la interfaz sino que se mostrará sobre Link cuando realicemos una de estas acciones e irá agotándose hasta que el personaje quede exhausto si no te detienes. Al perder la resistencia, quedas expuesto a los enemigos, si estas en agua te ahogarás y si estás escalando caerás al vacío. La solución es incrementar la resistencia rezando en unas estatuas específicas que están por todo el mapa. Un punto importante es que deberás escoger entre resistencia y salud, y de este modo condicionar el modo de juego que vendrá a continuación.

En este aspecto el The Legend of Zelda: Breath of the Wild no se anda con rodeos, ya que si en las primeras horas de juego te diriges a una zona de enemigos con muchos puntos de salud y fuerza, caerás sin misericordia. Sin embargo, lo bueno de esto es que si no puedes ir por un sitio, puedes tomar otro camino y cuando tengas mejor condición, regresar.

Además de esto, la modalidad de combate también ha sido modificada y es necesario ser estratega al momento de luchar, sobre todo cuando se trata de enemigos fuertes o un ataque en grupo.

Zelda

Un punto resaltante en The Legend of Zelda: Breath of the Wild, es el modo en que Link recupera su salud, resistencia e inclusive, lograr mejoras temporales: lo hace cocinando. Solo necesitas encontrar materiales y buscar un lugar donde se pueda preparar comida para seleccionar los ingredientes y comenzar a cocinar.

De acuerdo a los ingredientes usados lograrás tener mayor o menor cantidad de salud o resistencia, también puedes lograr un plus en defensa o ataque durante unos minutos. También podrás crear elixires para protegerte de temperaturas extremas o aumentar tu sigilo. De igual manera, para ir a un lugar determinado, podrás tomar un elixir o vestir de la forma adecuada, o descubrir una nueva forma de llegar a un lugar específico. Tienes la capacidad de experimentar con cualquier cosa y ver que ocurre.

Libertad, más libertad

The Legend of Zelda: Breath of the Wild no solo te permite ir a cualquier lugar del mapa que desees, sino que también puedes realizar acciones específicas en el momento que desees, logrando que tu experiencia de juego sea totalmente única. Tanto los santuarios como las mazmorras y los puzzles basan la resolución de sus misterios siguiendo mecánicas propias dignas de admirar.

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